Aprovecha un descuento del 10% en tus suplementos pinchando en el enlace con ZUMUB. ![]() #ELITECULTURISMO ![]() |
En cumplimiento de Real Decreto Ley 13/2012 te informamos que en Eliteculturismo utilizamos cookies propias y de Google a los únicos fines de realizar una correcta prestación de nuestros servicios así como conocer las páginas y servicios de nuestro foro más utilizados por los usuarios. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información pinchando en estos enlaces:
- Política de Privacidad
- Términos y reglas
- Política de Cookies
- Política de Privacidad
- Términos y reglas
- Política de Cookies
N-acetilcisteina.
-
metopa
Autor del Tema - Maestro

- Mensajes: 4274
- Registrado: 16 Dic 2016 12:31
- Ubicación: barcelona
- Agradecido : 16 veces
- Agradecimiento recibido: 81 veces
- Género:

N-acetilcisteina.
La ingesta continuada de N-Acetil-Cisteína disminuye la toxicidad hepática
El hígado necesita una gran cantidad de antioxidantes y desintoxicantes, y qué mejor manera de proporcionarle lo que necesita que con el consumo regular de N-acetil-cisteína. Siendo un potente precursor del glutatión, es capaz de proveerle al hígado y a los órganos en general una gran cantidad de beneficios para su bienestar.
Es verdad que una gran cantidad de agentes antioxidantes deben ser tomados de la dieta para cubrir necesidades básicas en nuestro organismo.
Sin embargo, muchos de los agentes antioxidantes beneficiosos para nuestros órganos y sistemas son sintetizados en el interior de nuestro cuerpo.
Dentro de estos, los más importantes son la coenzima Q10, el ácido tióctico y el glutatión.
Este último es conocido por ser un potente agente antioxidante, capaz de producir un enorme efecto redox celular, jugando además un rol fundamental en el metabolismo de nutrientes y en la regulación de procesos celulares como lo son la expresión génica, síntesis de proteínas, proliferación celular, producción de sustancias bioquímicas y respuesta inmunológica.
Pero este glutatión no aparece de la nada, se necesita un precursor, y aquí es donde entra en juego la N-acetil-cisteína (NAC).
Bioquímicamente, esta es la versión acetilada del aminoácido L-cisteína. Su principal uso como suplemento nutricional es debido al gran valor que tiene en la síntesis del glutatión.
Además de esto, sus beneficios clínicos son múltiples.
La NAC es utilizada como mucolítico para aliviar crisis de ciertas enfermedades respiratorias como la bronquitis crónica y el asma, mejorando así la el intercambio gaseoso en estos pacientes.
Aparte, su uso deportivo también es bastante importante, siendo capaz de darle el impulso de energía que un atleta necesita en el momento justo.
Pero el uso beneficial más conocido de la N-acetil-cisteína es el de hepatoprotector
Siendo capaz de reducir una enorme cantidad de radicales libres mediante su potente acción antioxidante, el consumo de NAC es aconsejable en personas consumidoras habituales de alcohol, en las que consumen muchos fármacos o ciertas sustancias que afecten el estado del hígado.
En el año 2010, un estudio publicado en la revista “Hepatitis Monthly” se basó en 30 pacientes con enfermedad de hígado graso no relacionada al consumo de alcohol, quienes fueron seleccionados al azar para recibir NAC o vitamina C. (1)
Los parámetros utilizados en el estudio incluyeron los niveles de enzimas hepáticas, grado de esteatosis, patrón de ecogenicidad, mediciones del hígado y del bazo, y el diámetro de vena porta-hepática. Los pacientes fueron estudiados por 3 meses.
Durante y posterior a los meses del estudio, los pacientes que recibieron NAC como suplemento mejoraron los parámetros anteriores en comparación con los que recibieron vitamina C, especialmente en la reducción de los niveles de enzimas hepáticas y de las mediciones del bazo.
Se concluyó que la ingesta regular de N-acetil-cisteína podría mejorar el funcionalismo hepático en pacientes con enfermedad de hígado graso no relacionada al consumo de alcohol.
Numerosas investigaciones fueron realizadas para demostrar la protección y regeneración que otorga la NAC en casos de injuria hepática.
Científicos de Turquía pudieron comprobar esto en el 2014, cuando le administraron dosis de NAC y paracetamol (medicamento hepatotóxico) a ratas de laboratorio. (2)
Niveles de estrés oxidativo y funcionalidad hepática fueron estudiados, evidenciando resultados positivos en las ratas que recibieron NAC.
Otro estudio realizado en el año 2014 por Lasram et al se enfocó en el daño hepático que produce la exposición ocupacional de pesticidas organofosforados a nivel mundial. (3)
Se determinó estudiar los efectos preventivos de N-acetil-cisteína en ratas con injuria e inflamación hepática inducidas por exposición al malatión.
Ratas de laboratorio fueron sometidas a la administración de malatión y NAC por 28 días.
Al finalizar este lapso de tiempo, los especímenes fueron estudios teniendo en cuenta parámetros como niveles de enzimas hepáticas, marcadores proinflamatorios como interleuquinas y otras citoquinas, y niveles de estrés oxidativo.
El estudio concluyó que la administración de NAC redujo los parámetros señalados, al mismo tiempo que regulaba la funcionalidad hepática y antioxidante.
Otros estudios como el de Aksit et al en el año 2014, el de Mudalel et al en el 2015 y el de Oliveira et al en el 2015 también se basaron en comprobar la acción preventiva y regeneradora de la NAC en casos de injuria hepática en ratas de laboratorio, concluyendo en resultados positivos. (4)(5)(6)
En vista de la dificultad que se establece al aislar tejido hepático funcional y viable para usar en trasplantes hepáticos, un estudio hecho en el Reino Unido en el año 2014 por científicos de la Universidad de Birmingham incluyó el uso de N-acetil-cisteína al habitual uso de Liberase en la técnica de aislamiento de tejido hepático en personas sanas, aumentando la tasa de éxito del procedimiento. (7)
Para finalizar, en el año 2012, científicos Turcos compararon los efectos regenerativos de Silybum marianum, propofol, NAC y la vitamina E al ser administrados en ratas con hepatectomías parciales recientemente realizadas. (8)
Cada elemento fue suministrado individualmente a diferentes grupos de ratas, teniendo también un grupo control.
A ninguno de los grupos se le suministró antibióticos. Las ratas fueron estudiadas al tercer y séptimo día del experimento.
Con la administración de todos los elementos, los índices de regeneración y proliferación hepática aumentaron positivamente, especialmente en el grupo tratado con la planta Silybum marianum.
Aun cuando falta llevar a cabo muchas investigaciones, los estudios anteriormente señalados reflejan claramente los efectos hepatoprotectores y regenerativos de la N-acetil-cisteína y su posible uso en la prevención y tratamiento de muchas afecciones agudas y crónicas que el hígado es capaz de desarrollar.
El hígado necesita una gran cantidad de antioxidantes y desintoxicantes, y qué mejor manera de proporcionarle lo que necesita que con el consumo regular de N-acetil-cisteína. Siendo un potente precursor del glutatión, es capaz de proveerle al hígado y a los órganos en general una gran cantidad de beneficios para su bienestar.
Es verdad que una gran cantidad de agentes antioxidantes deben ser tomados de la dieta para cubrir necesidades básicas en nuestro organismo.
Sin embargo, muchos de los agentes antioxidantes beneficiosos para nuestros órganos y sistemas son sintetizados en el interior de nuestro cuerpo.
Dentro de estos, los más importantes son la coenzima Q10, el ácido tióctico y el glutatión.
Este último es conocido por ser un potente agente antioxidante, capaz de producir un enorme efecto redox celular, jugando además un rol fundamental en el metabolismo de nutrientes y en la regulación de procesos celulares como lo son la expresión génica, síntesis de proteínas, proliferación celular, producción de sustancias bioquímicas y respuesta inmunológica.
Pero este glutatión no aparece de la nada, se necesita un precursor, y aquí es donde entra en juego la N-acetil-cisteína (NAC).
Bioquímicamente, esta es la versión acetilada del aminoácido L-cisteína. Su principal uso como suplemento nutricional es debido al gran valor que tiene en la síntesis del glutatión.
Además de esto, sus beneficios clínicos son múltiples.
La NAC es utilizada como mucolítico para aliviar crisis de ciertas enfermedades respiratorias como la bronquitis crónica y el asma, mejorando así la el intercambio gaseoso en estos pacientes.
Aparte, su uso deportivo también es bastante importante, siendo capaz de darle el impulso de energía que un atleta necesita en el momento justo.
Pero el uso beneficial más conocido de la N-acetil-cisteína es el de hepatoprotector
Siendo capaz de reducir una enorme cantidad de radicales libres mediante su potente acción antioxidante, el consumo de NAC es aconsejable en personas consumidoras habituales de alcohol, en las que consumen muchos fármacos o ciertas sustancias que afecten el estado del hígado.
En el año 2010, un estudio publicado en la revista “Hepatitis Monthly” se basó en 30 pacientes con enfermedad de hígado graso no relacionada al consumo de alcohol, quienes fueron seleccionados al azar para recibir NAC o vitamina C. (1)
Los parámetros utilizados en el estudio incluyeron los niveles de enzimas hepáticas, grado de esteatosis, patrón de ecogenicidad, mediciones del hígado y del bazo, y el diámetro de vena porta-hepática. Los pacientes fueron estudiados por 3 meses.
Durante y posterior a los meses del estudio, los pacientes que recibieron NAC como suplemento mejoraron los parámetros anteriores en comparación con los que recibieron vitamina C, especialmente en la reducción de los niveles de enzimas hepáticas y de las mediciones del bazo.
Se concluyó que la ingesta regular de N-acetil-cisteína podría mejorar el funcionalismo hepático en pacientes con enfermedad de hígado graso no relacionada al consumo de alcohol.
Numerosas investigaciones fueron realizadas para demostrar la protección y regeneración que otorga la NAC en casos de injuria hepática.
Científicos de Turquía pudieron comprobar esto en el 2014, cuando le administraron dosis de NAC y paracetamol (medicamento hepatotóxico) a ratas de laboratorio. (2)
Niveles de estrés oxidativo y funcionalidad hepática fueron estudiados, evidenciando resultados positivos en las ratas que recibieron NAC.
Otro estudio realizado en el año 2014 por Lasram et al se enfocó en el daño hepático que produce la exposición ocupacional de pesticidas organofosforados a nivel mundial. (3)
Se determinó estudiar los efectos preventivos de N-acetil-cisteína en ratas con injuria e inflamación hepática inducidas por exposición al malatión.
Ratas de laboratorio fueron sometidas a la administración de malatión y NAC por 28 días.
Al finalizar este lapso de tiempo, los especímenes fueron estudios teniendo en cuenta parámetros como niveles de enzimas hepáticas, marcadores proinflamatorios como interleuquinas y otras citoquinas, y niveles de estrés oxidativo.
El estudio concluyó que la administración de NAC redujo los parámetros señalados, al mismo tiempo que regulaba la funcionalidad hepática y antioxidante.
Otros estudios como el de Aksit et al en el año 2014, el de Mudalel et al en el 2015 y el de Oliveira et al en el 2015 también se basaron en comprobar la acción preventiva y regeneradora de la NAC en casos de injuria hepática en ratas de laboratorio, concluyendo en resultados positivos. (4)(5)(6)
En vista de la dificultad que se establece al aislar tejido hepático funcional y viable para usar en trasplantes hepáticos, un estudio hecho en el Reino Unido en el año 2014 por científicos de la Universidad de Birmingham incluyó el uso de N-acetil-cisteína al habitual uso de Liberase en la técnica de aislamiento de tejido hepático en personas sanas, aumentando la tasa de éxito del procedimiento. (7)
Para finalizar, en el año 2012, científicos Turcos compararon los efectos regenerativos de Silybum marianum, propofol, NAC y la vitamina E al ser administrados en ratas con hepatectomías parciales recientemente realizadas. (8)
Cada elemento fue suministrado individualmente a diferentes grupos de ratas, teniendo también un grupo control.
A ninguno de los grupos se le suministró antibióticos. Las ratas fueron estudiadas al tercer y séptimo día del experimento.
Con la administración de todos los elementos, los índices de regeneración y proliferación hepática aumentaron positivamente, especialmente en el grupo tratado con la planta Silybum marianum.
Aun cuando falta llevar a cabo muchas investigaciones, los estudios anteriormente señalados reflejan claramente los efectos hepatoprotectores y regenerativos de la N-acetil-cisteína y su posible uso en la prevención y tratamiento de muchas afecciones agudas y crónicas que el hígado es capaz de desarrollar.
-
metopa
Autor del Tema - Maestro

- Mensajes: 4274
- Registrado: 16 Dic 2016 12:31
- Ubicación: barcelona
- Agradecido : 16 veces
- Agradecimiento recibido: 81 veces
- Género:

Re: N-acetilcisteina.
https://translate.google.es/translate?h ... ch&pto=aue
CONCLUSIÓN: Este estudio demostró que el daño hepático inducido por etanol está asociado con el estrés oxidativo, y la coadministración de n-acetilcisteína atenúa este daño de manera efectiva en el modelo de rata.
CONCLUSIÓN: Este estudio demostró que el daño hepático inducido por etanol está asociado con el estrés oxidativo, y la coadministración de n-acetilcisteína atenúa este daño de manera efectiva en el modelo de rata.
¿Quién está conectado?
Usuarios navegando por este Foro: Google Adsense [Bot], Semrush [Bot] y 5 invitados


